Miren que yo no me posiciono en esto de los realities ni de coña marinera. Sobre todo porque los realities en este blog los comentaban Sam y Dana y así yo me pillaba la noche libre. Pero por primera vez me voy a posicionar y voy a gritarlo como si no hubiera un mañana:
¡NAGORE TIENE QUE GANAR ACORRALADOS!
¡HOMBRE YA!
Claro que sí. Tiene que ganar y ustedes tienen que ponerse como las cabras de Heidi a votarla.
Y por si no lo tienen ustedes claro, aquí les doy unas cuantas razones:
-Es de Bilbao como yo. Y tiene un pelo estupendo, como yo también.
-Sofía Cristo es su novia y, por lo tanto, Bárbara Rey es su suegra. Sólo por eso ya tenía que ser ministra de algo.
-Ha aguantado un montón de meses sin estamparle una sartén a Blanca de Borbón en la cara.
-Ha aguantado mucho tiempo sin decirle a Liberto que lo mejor que podría hacer con su vida es refundar Locomía.
-Es lo más parecido que tenemos a Lindsay Lohan. Ya saben, ese rollo de “hoy soy lesbiana pero lo mismo mañana me caso con un hijo de Chuck Norris”
-Siendo lesbiana, lleva tacones, lo cual es una cosa moderna, apañada y muy de ahora mismo.
-También ha aguantado a la loca de Regina do Santos y nunca le ha dicho que “ese pelo” es una maldición en sí misma. Y eso tiene mérito.
-Ha sido capaz de dormir en la misma habitación de Leticia Sabater sin estrangularla y/o meterle un cencerro de vaca en la boca.
-Pronuncia la palabra “ojete” que ni el mismísimo Lázaro Carreter.
-Jamás le ha dicho a Brenda las dos palabras que se merecía: “Proyecto” y “Hombre”
-Es completamente inmune a los encantos de Escassi.
-Su padre no está muy contento con que se haya apuntado a lesbiana y por eso España tiene que volcarse con ella.
-Una bollo nunca ha ganado un reality, que yo sepa.
-Ha resistido la tentación de rociar con agua bendita a la madre de Aída a ver qué pasaba…
-Una vez me crucé con ella en un bar y me miró con cara de estamparme el vaso en la cabeza. Y esa actitud es síntoma de carácter.
Así que ya lo saben… voten ustedes a Nagore porque el mundo se lo va a agradecer y ella mucho más que yo. A fin de cuentas, la muchacha se ha pasado setecientos meses (¡qué reality más largo, coño!) aguantado a estos tarados y sin que la sangre haya llegado al río. Háganme feliz y voten a Nagore que, de la alegría del momento, es capaz de zumbarse a Sofía Cristo en el plato mientras Jorge Javier se desmaya y la familia Nízar intenta clavarles una estaca. Y eso, ustedes y yo nos merecemos verlo…