Ir al teatro siempre tiene que ser para mí una experiencia hipnótica. Por una razón u otra, lo que veo tiene que impactarme incluso si a veces no consigo comprender todo lo que sucede en la escena. Y he salido de ver "La caída de los dioses" a cuadros.
La obra está basada en la peli Visconti, así que antes de entrar uno ya sabe que va a asistir a un espectaculo de degradación moral por todos lados. No hay un solo perosnaje íntegro (del todo) en la obra. Corrupción, incesto, robo, mafia... en definitiva, la caída en desgracia de una poderosa familia alemana en tiempos de Hitler. Y todo ello de la mano de Tomas Pandur, un director de teatro que podrá ser muchas cosas menos discreto.
Y es que el montaje es espectacular. Como un perfecto engranaje de relojería que marca el ritmo de una tragedia absolutamente aberrante. Lo que se cuenta en la obra es sucio a más no poder y sin embargo el montaje es impoluto. Todos los actores están impresionantes, pero la sorpresa grande para mí ha sido comprobar que Amenabar tenía razón cuando decía que Belén Rueda es una gran actriz y el hiperbólico debut de Pablo Rivero en el teatro. Pablo tiene un personaje (desnudo integral incluído) que se mueve en un terreno resbaladizo a más no poder, y sin embargo sale victorioso y junto a Rueda recibe las mejores ovaciones al final de la función.
"La caída de los dioses" está ya en su última semana y las representaciones terminan este mismo domingo, así que dénse prisa y flipen en colores con el montaje porque realmente merece la pena. De verdad, no se la pierdan.
1 comentario:
Pablo Rivero??Desnudo integral??Dios mio hormona gana la batalla a neurona.
Me parece un gran actor pero me tira mucho tambien el morbazo que me da para que engañarnos!
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