lunes, 2 de enero de 2017

LA PRIMERA HISTORIA ABSURDA DEL AÑO


Lo fuerte no es que le haya pasado (que también), lo fuerte es que lo cuente en Facebook. Resulta que esta chiquilla estaba dándose un buen rato con un vibrador y la intensidad del momento debió ser tan grande que el vibrador se introdujo tanto que ella no lo pudo sacar. Por lo tanto tuvo que ir a un hospital a que se lo sacaran...¡mientras seguía vibrando!

Y lo ha contado en Facebook con su foto y todo. De momento ya le han salido varios novios para sustituír al consolador y una empresa de juguetes sexuales le ha ofrecido reeemplazar al vibrador maldito con uno nuevo. Y yo me pregunto ¿No se nos está yendo mucho la cabeza?