domingo, 25 de diciembre de 2016

LA ÚLTIMA DE JUSTIN BIEBER

Me van a perdonar las belibers (o como narices se llamen esta semana) pero JUSTIN BIEBER no está bien de lo suyo. Es como cuando uno sabe que se van a chocar dos trenes y sólo puede sentarse y esperar a ver el desastre. El niñato pegafans resulta que ha decidido que lo mejor que puede hacer es salir a la calle con un abrigo de piel que vale una millonada. Ya ven, un chiquillo con el talento justo (ya ni canta en sus conciertos), mucho tiempo libre y un excesivo mal gusto. Porque, por encima de todo, va hecho un cuadro de comedor. Y en Estados Unidos, que se toman estar cosas muy en serio, la organización PETA (Alaska es su representante en España) han iniciado una campaña llamando al boicot por llevar un abrigo para el que se han tenido que matar a varios animales. No, yo no voy de moderno y ecologista, pero ustedes y yo sabemos que hay abrigos de piel sintético que son una auténtica maravilla, valen una pasta y dan totalmente el pego. Sin embargo, Justin ha preferido portarse como una señora mayor en Marbella, con esa maxi gafa y esa cara de vaca mirando al tren. Y es que debe ser que no da para mucho más...