viernes, 9 de septiembre de 2016

LADY GAGA: PERFECT ILLUSION (LA CRÍTICA)


Desde primera hora de la mañana, las críticas especializadas han sido demoledoras. Fíjense sin ir más lejos lo que dice El País en esta crítica: "Esto sabe a poco, muy poco. El tema suena atropellado, se hace desesperadamente repetitivo apenas durando tres minutos, además dista mucho de ser un hit." Y miren, por una vez y sin que sirva de precedente, no estoy de acuerdo.

PI es como una canción de repertorio de Bruno Mars (hay que ver lo que se repite en la producción Mark Ronson) que sinceramente, ni fú ni fá. Y si les comparamos con otros primeros singles de Gaga, la cosa no pinta bien. Hay que defender la estupenda interpretación vocal, no es un secreto que es una de las mejores voces de la industria pero esto no es el single de una súper estrella, que es como ella y su demoledora maquinaria de márketing se venden. Esto está lejísimos del impacto de Bad Romance, Poker Face (su mejor tema), Applause o incluso Born This Way, aquél homenaje a Madonna que llevó la polémica al mundo del pop.

Los fans, por supuesto, se han vuelto locos con PI y afirman que es su mejor canción, que "Gaga ha vuelto" (¿Se había ido?) y todas esas cosas que ustedes saben. ¿La realidad? Pues miren, es un tema cargado de energía, su interpretación es sobresaliente pero es un lío. Lo bueno de esto es que ha dejado de copiarse a sí misma y canta lo que le da la gana, es decir, se ha hecho un "Mónica Naranjo". Se aprecian las ganas de escapar del sonido gay de sus anterores producciones y acceder a un mercado mucho más mainstream, porque este es el primer single hetero de Lady Gaga. Lo que no sabemos es sí le va a ir tan bien como a Rihanna o esto va a terminar siendo su propio "Hard Candy".

El tiempo lo dirá.