lunes, 5 de septiembre de 2016

CRÍTICA DE CINE: NO RESPIRES (EL CUPONAZO ASESINO)


Número 1 en USA la semana de su estreno y lo más probable es que en España suceda algo parecido. Una estupenda campaña de marketing muy enfocada a las redes sociales, unos trailers impecables, varios pósters de esos que molan mucho... lo que haga falta para presentar al mundo la nueva película de Fede Álvarez, el señor tras el remake de "Posesión Infernal" que tanto me gusto. Pero ¿Es "No respires" una buena película?

Para los que no se hayan enterado todavía les cuento: Tres ladrones (dos hombres y una mujer) pretenden dar el golpe de sus vidas entrando a robar en la casa de un ciego con muy mala hostia y más herramientas que un Leroy Merlin (Brico Depot para los de fuera) que podría tener varios cientos de miles de dólares en su casa. Y claro, las cosas se tuercen. Se tuercen mucho.

NO RESPIRES es una película honesta que da al espectador lo que promete. Tal cual. 88 minutos de puro entretenimiento. Eso sí, esto no es una película de terror. Ni de coña. Es un thriller magníficamemte rodado, con un dominio acojonante y donde (casi) todo funciona perfectamente, como si fuera un reloj suizo. Me atrevería a decir que es una de las mejores películas de género que van a ver este año. Los actores están perfectos, la foto y la música no pueden ser más eficientes e incluso se agradecen varios giros de guión en los que se muestra un interés por ir un poco más allá de la típica fórmula.

Peeeeeero... (y ahora viene lo malo) Fede Álvarez, su director ha aprobado con sobresaliente y matrícula de honor su examen a la Academia de Hollywood. Este chico va a tener una carrera larga... que conlleva un peaje. Lo crudo, lo salvaje, lo intenso, lo descarnado y la rabia hecha cine que era su anterior película no lo van a encontrar aquí. El leon está impecable pero ya no ruge (ni sangra) como antes. Esperemos que todo sea una ilusión y Fede Álvarez no termine con una carrera de mierda como por ejemplo, Alexandre Aja, la gran promesa del terror interacional que ha terminado en Hollywood haciendo bodrios como Mirrors, Horns o la última que ha perpetrado con el protagonista de (ehem) 50 Sombras de Grey.

Resumiendo: Se lo van a pasar pipa en el cine y van a estar pegaditos a la butaca e incluso en ocasiones se van a llevar las manos a la cara para no ver ciertas cosas. Y al final, a ustedes (y a Hollywood) es lo que les importa. ¿No?