lunes, 29 de junio de 2015

BRAVO ABSOLUT!!!!



Absolut Colors es el homenaje de la marca a una relación que viene fomentando desde hace más de 30 años. En paralelo, Absolut lanza #LoveIsLove, un vídeo que narra una pedida de mano entre dos mujeres y que aspira a convertirse en uno de los principales contenidos virales en el marco de las celebraciones del Día del Orgullo Gay
 
Absolut vuelve a dar un paso más en su apoyo a la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales), con el lanzamiento de Absolut Colors, una edición especial de su icónica botella que homenajea a este colectivo en el marco del Día del Orgullo Gay.
Esta botella, basada en la famosa bandera multicolor símbolo de la comunidad LGBT creada por Gilbert Baker en 1978, estará a la venta en España a partir de junio.
Absolut, además de ser una de las primeras marcas que supo inspirar y recibir inspiración de las vanguardias artísticas más rompedoras en los 70 para configurar su propia identidad, fue también pionera en  la construcción de una personalidad de marca que va más allá de la imagen.
Mucho antes de que la disciplina del branding se desarrollara como tal, antes incluso de que las marcas comprendieran la necesidad de construirse sobre la base de unos valores, Absolut ya apostaba y transgredía apoyando mensajes que iban mucho más allá del marketing de consumo.
El progreso social forma parte de su ADN desde el principio. Absolut ha transmitido a través de sus trabajos creativos mensajes de apoyo a la libertad de expresión, a la diversidad cultural o al medio ambiente.
 Igualmente, en 1979, fue la primera compañía en apoyar de manera explícita la libertad sexual mediante inserciones en la publicación gay The Advocate de Los Ángeles  dando inicio a una estrecha relación que ha mantenido con este colectivo desde entonces.
Este lanzamiento se completa también con una reivindicación en forma de vídeo que aspira a convertirse en viral bajo el hashtag #LoveIsLove. Absolut ha apoyado la filmación de la pedida de mano de una pareja lesbiana; una reivindicación al derecho al matrimonio que en algunas capitales gays como Berlín aún es una aspiración.