domingo, 24 de mayo de 2015

EUROVISIÓN: PERO ¿QUÉ HA PASADO?



Teníamos una buena cantante, una buena canción, un físico estupendo y una realización y puesta en escena en condiciones. Entonces, ¿qué narices ha pasado para que Chikilicuatre sacara 55 puntos y Edurne solo 15?

Pues varias cosas, aunque ninguna de ellas interfiere con el gran trabajo que Edurne ha hecho. Para empezar, nuestra manera de vender el Festival. Al margen de que varios países se voten entre ellos (la excusa de todos los años) nosotros tenemos dos carencias: la promoción y la capacidad de emocionar. Edurne ha sido transparente para Europa hasta la semana anterior al festival, mientras que la maquinaria sueca llevaba meses alimentando a Mans Zemerlow delante de toda Europa. A pesar de ser una versión muy low cost de una canción de David Guetta y a pesar de ese pasado homófobo, se lo ha llevado de calle. Y lo mismo con Rusia, lo que quiere decir que el famoso "lobby gay eurovisivo" no tiene absolutamente ningún poder.

Nos falta promoción, nos falta cantar en inglés, nos falta ir a Europa puerta por puerta a cantar nuestra canción donde sea y cuando sea. Nos falta la capacidad de emocionar, nos falta llevar un himno. Nos faltan muchas cosas que hubieran contribuido a dejar a Edurne en una posición infinitamente mejor y más merecida que ese desparramado puesto 21. Y parece que no aprendemos. Y ya no tiene nada que ver con la candidatura, que este año ha sido excelente, como con la manera en como enseñamos a Europa lo que cantamos.

Italia es para nosotros, un maravilloso ejemplo a seguir. Siempre llevan a cantantes impecables con maravillosas canciones y videoclips perfectos (el unico traspies de la candidatura de Edurne ha sido el clip, la rusa, también rubia y también con una balada, ha sido infinitamente más lista con ese vídeo que parecía sacado de Unicef). Italia siempre deslumbra por su calidad y su falta de estridencias. Siempre quedan dignos porque saben exactamente lo que es el festival. Son capaces de superar eso de "sois una copia paupérrima de Il Divo" y quedar en tercer lugar. Y nosotros no.

No hay que culpar a nadie en concreto porque son muchas cosas. Simplemente hay que hacer un reboot y empezar de cero y haciendo las cosas como se hacen en 2015. Hay que reventar las redes sociales. Hay que tener una presencia online exagerada. Hay que viralizar Europa con nuestra canción. En estos días, un buen community manager es más importante que el vestido que va a llevar la cantante.

¿Aprenderemos la lección? Probablemente no. No hay más que ver la capacidad de los suecos para crear un evento com el Melodie Festivalen y empezar por enamorar a los suyos antes que a nadie. Tomemos ejemplo.