
Gracias a mi amigo Juan Ramón, mis noches de verano fueron entretenidísimas. Porque todas las noches ví un capítulo de una serie que se llama THE VAMPIRE DIARIES y que, en teoría es como TRUE BLOOD pero más como para adolescentes con las hormonas revueltas. Y les prometo que lo último que me esperaba era encontrarme con una comedia que ya le hubiera gustado a Berlanga. Y ahora estoy en medio de la segunda temporada...
THE VAMPIRE DIARIES me llamó la atención porque la había adaptado Kevin Williamson, el creador junto a Wes Craven de SCREAM, mi trilogía favorita de cine de miedo. Y comencé a verla en una noche que no estaba de demasiado humor y terminé a carcajadas. Hacía años que no se había visto un despropósito de este tamaño. Y me explico. Los protagonistas son dos actores con la cara de homosexual más grande que hayan visto ustedes en sus vidas. De hecho hay algunos momentos que consiguen que los protagonistas de PRISCILLA, LA REINA DEL DESIERTO parezcan una pandilla de neo nazis pasados de anfetas. No se puedo ser más afectado que estos dos. ¡Qué poses! ¡Qué caída de pestañas! ¡Qué eyeliners!Y lo mejor de todo es que hacen de heterosexuales. Uno de ellos romántico y el otro un rompebragas seductor. Y a estas alturas la serie llega a niveles de Paco Martinez Soria.
¿Y las actrices? Pues imagínense que hacen una serie con las dependientas de un Blanco y un Bershka y se harán a la idea. El nivel interpretativo no es abismal, porque para ser abismal, primero de todo debería haber un nivel. Y no lo hay. Se ve a las actrices preocupadísimas por tener la mecha bien iluminada y cuando tienen escenas románticas, se las ve hasta apuradas de tener que fingir morreos con esa cuadrilla de locas.
¿Y de que va la serie? Pues miren, iba por el capítulo 15 y aún no lo sabía. En teoria, la protagonista es clavada a una vampira chunga del 1800 y los hermanos vampiros se han pillado de ella como si fuera la otra. Y esta creo que es toda la trama. Desde LOCA ACADEMIA DE POLICIA no me reía tanto, por dios.
La segunda temporada no es que rizen el rizo, es que se han vuelto todas peluqueras y les ha dado por el bucle. La protagonista aquí es la vampira mala (recuerden que es la misma mala actriz que hace de chica inocente) y también aparece un hombre lobo que parece rescatado de un porno gay de los 90, cuando los hombres se depilaban hasta el bigote e iban embadurnados de aceite corporal. Pero les reconoazo que se han vuelto todos tan locos, que esto está empezando a convertirse en una comedia seria que ha alcanzado unas cotas de absurdo tan alucinantes que está siendo magistral. Y les pongo un ejemplo, para que podamos distinguir a la (mala) actriz que hace de doncella inocente de cuando hace de malvada vampira, los guionistas han decidido ... hacerle unas tenacillas. A pesar de que hable con la misma voz, a pesar de que actúe igual de mal...la tenacilla es la clave. Ya les digo, un tronchamiento.
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