
A pesar de que desde hace años se habla de MARK RONSON como el productor imprescindible para entender el pop británico de los últimos años, a mí no me convencía demasiado. Amy Winehouse es maravillosa, pero su producción me parecía un poco plagio de los discos antiguos de Dusty Springfield o Petula Clark. Hasta ahora que acabo de escuchar su nuevo cd y estoy fascinado.
Su nuevo cd tiene más colaboraciones que "Papito" y "De par en par" juntos, y el resultado es, casi siempre, fascinante. Nunca aburre, y mira que tiene estilos variados y oportunidades de meter la pata. Y sin embargo sale completamente airoso del empeño. Hay que reconocer que es un disco raro y que, a priori, no encaja demasiado bien en ningún género, lo cual es una cosa buena. Porque otra cosa no, pero variado el que más. Hay mucha influencia de sintetizadores ochenteros (en la colaboración con el de Scissor Sisters) y luego momentos absolutamente brillantes como "Glass Mountain Trust" donde casi se aparece el fantasma de Giorgio Moroder. El producto final es un disco chulísimo que a veces me lo pongo de fondo en casa mientras escribo y me funciona igual de bien cuando voy por la calle con el iPod. Y ya de paso, una maravilla que haya recuperado a Simon LeBon de Duran Duran para el primer single. Anímense y escúchenlo, no es tan instantáneo como Lady Caga, pero tiene mil veces más rollo. Y Mark Ronson ahora sí que me parece un mega productor, ya ven lo voluble que soy.
1 comentario:
Veleta que es usted.
A mí es que a todos los que produce (hasta sí mismo) me recuerdan a Amy Winehouse. Y no es algo malo, para nada, sólo cansino.
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