lunes, 15 de noviembre de 2010

LOS FOLLAMIGOS: UN PELIGRO SIN IGUAL

Estoy empezando a pensar que este blog ya va tomando un cariz de ayuda social a desequilibrados/as que me van a tener que poner un ministerio. El Ministerio del Sexo. Un ministerio que regule sus fluidos, que reparta condones incluso a hombres sin miembro y que, por supuesto, subvencione las compras de alargadores de pene, botes de poppers y discos de José Luis Perales. Que ya vale de tanta Lady Cagay tanta bobada, que al final lo que nos importa es siempre lo mismo: el jincamiento.
Y les vengo a hbalar de los follamigos y follamigas. Es decir, esas personas con las que quedan para que les pongan el "guerijaligüel" a tono durante unas horas. Son personas de las que ustedes desconocen casi todo. No saben ni sus apellidos, ni en que trabajan. Ustedes van a lo que van y punto. Ustedes quieren que les dejen bien puestos (y puestas) y saciados como ardillas anabolizadas.
Y hay veces que uno de estos personajes cometen en mayor error de sus vidas: enamorarse de ustedes y convertir en diez minutos sus vidas en una especie de "Atracción Fatal". Y una vez más llega el tío Abel para solucionarles la papeleta. De ahora en adelante, cada vez que ustedes hagan sexo esporádico les propongo que hagan firmar a sus citas el documento que aparece más abajo y asunto solucionado.
Y que sepan que quiero ser Ministro ya!
De nada

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nooo, me meo!!! "Poner el Guerijaligüel a tono jajajajakkkajajajajjaja"

Gratistotal dijo...

eres muy fuertis, abel!