
Van ustedes a alucinar pepinillos. Y es que resulta que la Reina de Inglaterra, aburrida como ella sola, ha decidido abrirse una página en Facebook. Como lo oyen. La soberana debe sentirse sola en palacio y ahora quiere tener un montón de peña para que la etiqueten en fotos, le inviten a eventos gays y le toquen todo el rato el "me gusta".
Y es que a mí la mujer está me da una pena inmensa. Me la imagino en esas salas completamente sola comiendo almendras de un tupperware mientras los 257 perros corgis que tiene se intentan aparear entre ellos al ritmo de Barry Manilow. No se me pongan a criticar porque a ver que narices hacen ustedes si son parientes de Caballa Parker Bowles, tienen un hijo que era bailarín y llevan 40 años llevando un bolso vacío a los sitios. Si es que yo aún no sé como a esta pobre mujer no le ha dado un jamacuco y ha salido al balcón de palacio en faja color carne para animar un poco el cotarro. Y es que yo creo que Isabel va a terminar como su madre, perfectamente conservada en gintonics y con esa sonrisa de vaca mirando al tren que es verdaderamente fascinante. A partir del lunes que viene, pueden ustedes agregarla en Facebook y ser coleguis e invitarla a sus fiestas de cumpleaños, porque con el plan que lleva la abuela, lo mismo se presenta y todo.
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