jueves, 29 de diciembre de 2016

EL DRAMA DE TERELU CAMPOS (OTRA VEZ)


TERELU CAMPOS siempre ha caído mal. Las cosas como son. Apenas he trabajado con ella (coincidimos en un par de programas en La Noria y nada más) así que no sé si el rechazo es justificado o no. Pero la realidad dice que Terelu sienta peor que una patada en el cielo de la boca. Y hoy viene con otra mala noticia.

Terelu no estará en la nueva edición de GRAN HERMANO VIP por "problemas personales". Y es que Terelu está empezando a convertirse en un personaje de Lorca. Dan ganas de encontrársela por la calle, darle un abrazo y ponerle una pegatina en la frente que diga "PARE YA DE SUFRIR". Porque lo de Terelu es un drama enorme. El reality guionizado en el que participa (Las Campos) la describe como una mujer compulsiva que todo lo hace por impulsos. A Terelu le da miedo la gente que quiere abrazarle y hacerse fotos con ella en un encendido de luces navideño. Terelu manda a la mierda a su madre y le habla de "la porra que te comes tú por la noche". Terelu está tan nerviosa y tan desubicada que, además de caerse de la silla, se sale de un programa en directo para fumarse un cigarrito. Terelu es el descontrol nervioso televisado. Con lo fácil que es convencerle de que sea amable a golpe de pincho de tortilla. Lo que no sé es si Terelu sabe que el reality le está creando una legión de haters que ella sea capaz de soportar. Porque Terelu, como buena anti heroína, lleva fatal el rechazo. Y claro, si a eso le unimos una falta absoluta de autocrítica y sentido del humor, pues la hemos liado. Terelu reincide en casi todo lo malo. O eso es lo que se empeña en enseñar por la tele, que lo mismo es la intimidad de su hogar es un cachorrito de labrador (sí, me ha dado risa al escribir esto último). Terelu se empeña en vestirse con lentejuelas para lo que sea. Terelu es esa mujer que ha terminado alquilando un árbol de Navidad y que lleva a dos chicos a su casa para que le cuelguen las bolas porque ella está peleada con la felicidad desde hace bastante tiempo. Y a todo esto le añadimos que según dice ella, no está muy bien de pasta. Por eso, y en este final de año, yo le deseo que le toque una millonada con ese décimo que se compró en Doña Manolita y se vaya de la tele. Una tele que está tensando sus nervios de una manera casi cruel y que como esto siga así, cualquier día revienta en directo. Quizá esa sea la única razón para no entrar en GH VIP, los miedos, la claustrofobia, lo poco que le gusta la gente... ya saben, los "problemas personales".

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