lunes, 25 de abril de 2011

LA PASION SEGÚN MELANIE GRIFFITH


Aquí tienen ustedes a Melanie Griffith hace exáctamente un año vestida de no sé qué viendo una procesión.Con mantilla y peineta, que como todo el mundo sabe, es el uniforme de la actrices sin carrera en Wisconsin. Yo la verdad es que hay actrices que no comprendo. La única actriz a la que entiendo es a Elsa Pataky, que como siga a este paso, va a dejar a la mismísima Ava Gardner convertida en una inocente monja jesuitina con el himen intacto. Y es que está la cosa muy rara y las nacionalidades se cruzan que es una barbaridad. Melanie está empeñada en hablar andaluz y parecer el eslabón perdido entre una peluquera de Wichita y Krusty de Alba. Penélope Cruz tiene una obcecación que no es de este mundo en parecer una Sofía Loren de Alcobendas. A Paz Vega parece habérsela tragado el espíritu de Dita Von Teese y sus pómulos son ya más grandes que los carrillos del culo. Menos mal que nos quedan Leonor Waitling y Nalga Nimri (nalga...porque canta como el culo, que quieren que les diga). Leonor y Nalga son muy auténticas y son actrices minimalistas. Digo esto porque ambas sólo tienen una expresión facial y la interpretación más recordada y expresiva de Leonor es la de una peli de Almodóvar donde hacía de mujer en coma. Ya les digo que esto es un lío.
Pero lo de Melanie es distinto, porque a Melanie su carrera se la trae tan floja que le da lo mismo ocho que ochenta. Melanie estaba muy buena en los ochenta, tenía un registro un poco Lina Morgan, pero de repente va y se pone unos morros que hacen que el pato Donald parezca una liebre. No sé si me explico. Y claro, con esa boca una no es creíble como física nuclear o profesora de parvulario. Y por eso está con mantilla y peineta y sin curro. Porque Melanie es un espíritu libre y se la traen floja mujeres como Sharon Stone o Demi Moore. A ellas les hace falta una unidad móvil de cirugía estética para ir a los rodajes y a Melanie no. Ella se ha puesto los morros y va que chuta. Melanie ha decidido entregarse viva (ella y sus labios) a Antonio Banderas y olvidarse de todo lo demás. Y si para hacer feliz a tu chulo te tienes que poner peineta, pues te la pones y lista.
Yo no entiendo nada a Melanie, que debe tener un nivel de catolicismo parecido al del Dalai Lama, pero sin embargo ella se casca un modelo y sufre en sus labios la Pasión de la semana santa. Porque con esa boca una puede entenderlo todo. Menuda es Melanie...

1 comentario:

Mischievous And Sisters dijo...

A Madonna pongo por testigo que se me caían lagrimones de la risa !!!