viernes, 22 de abril de 2011

CAPERUCITA ROJA: DROGA DURA

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¿Alguna vez han tenido ustedes la tentación de experimentar con drogas alucinógenas? ¿De verdad se mueren por saber qué coño pasa cuando te metes un tripi con dos rayas y ketamina? Pues les propongo la misma sensación pero en más sano y barato. Tan sólo tienen que acercarse a un cine donde proyecten CAPERUCITA ROJA.


A ver, les explico, Caperucita es un putón desorejado y violento que desde su niñez se dedica a rebanar cuellos de conejos acompañada por el chulo que la pone hirviendo y se pasa el día con cara de “o me rompen el himen de una vez o la lío parda”. Ella vive en una aldea súper básica pero que, por lo visto, debe estar cerquísima de una sucursal de Corporación Dermoeléctrica porque absolutamente todas las mujeres del pueblo están operadas de la nariz y los pechos. Y también debe haber un Marco Aldany cerca porque no han visto ustedes una sobredosis de tenacilla así en su puta vida.
Total, que a Caperucita (guarrona pero pobre) le quieren casar con uno que tiene pasta y que también tiene pinta de que le gusta mucho un cursillo de peluquería (¿lo pillan?). Entonces hay un mal rollo entre los dos pretendientes de Caperucita porque ella quiere dárselo todo al pobre con el que degollaba conejos de pequeña. A todo esto hay que decir que los novios del pendón este tienen las cejas tan depiladas que parece que, en vez de pelearse por ella, lo que quieren es darse un morreo de esos que hacen época.
Luego sale Gary Oldman que hace de Cuca García de Vinuesa con perilla y unas mechas californianas que ya las quisiera Giselle Bundchen. Hace de cura loco que está empeñado en matar al lobo porque hace años le dio un jamacuco cuando descubrió que su mujer era una licántropa mega chunga.
Mención especial para la abuela que parece Beth (la de Eurovisión) pero completamente pasada de peyote las 24 horas. El momento “abuelita que dientes más grandes tienes” es como para tirar el whisky al ficus. Palabra de honor.
Por supuesto, no les pienso contar qué narices pasa con el lobo, quién es el lobo o la loba pero les prometo que la última escena de la película con Caperucita poniendo cara de “mira…no llevo bragas” a un mastín de Pirineo es lo más grande que he visto en una pantalla desde “Supernova” de Marta Sánchez.
Por dios no se la pierdan que se van a ahorrar en drogas una barbaridad…

6 comentarios:

Truman dijo...

La mejor crítica cinematográfica que he leído en mucho tiempo...

Anónimo dijo...

... y con este análisis de la película me he ahorrado también la entrada para verla! Ya he flipado bastante! Olé!

Yo pensaba que sería otra película de superheroes con capa en las que una chica muy de izquierdas se volvía loca repartiendo justicia...

Anónimo dijo...

ayer fui a ver la peli y salí del cine con la impresión de.. "en serio???" lo único q merece la pena la fotografía porque el guión triste y sin ritmo.. conclusión: caperucita es una golfa-ramera de rojo..

esquedeaquiaqui dijo...

Ella se llama Zoila Caperucita de feroz....twilight me parece ahora excrita por Gabriel garcia marquez en comparacion con esto! bodrio.

nathaliemartz dijo...

No había disfrutado tanto leyendo una crítica desde hacía años, por diox, qué jartá de reír. Graciasss!

P.D. Sólo espero que no vayas a ver mi peli cuando la estrenemos, por si no te gusta... :)

Tunomandas dijo...

Nadie lo podría haber dicho mejor, la vi ayer mismo y la crítica está clavada. Tan sólo añadiría que ella es la Bella de Crepúsculo con capucha.