
Sean testigos (y testigas) del horror al que sometió a varios miles de espectadores ese autotune con culo más conocido como J.Lo en las pasadas festividades de año nuevo. La mujer, que desde que se ha casado con Skeletor (Marc Anthony) ha perdido el rizador de pestañas y el juicio, intentó sorprender de esta guisa a los cienes y cienes de público que se acercaron a verla actuar en playback. Y miren que a mí me gusta mucho que canten en playback, porque antes de oír graznar en directo a Madonna, por ejemplo, sería capaz de matar a mi propia madre a hachazos en la sección de frutería del LIDL.
J.Lo, por el amor de dios con lo que tú has sido con esos video clips donde te duchabas todo el rato y salías con cara de recién fo...duchada. Con lo que molabas haciéndote novia de Puff Daddy y escapándote de tiroteos en discotecas. Con lo rebonita que era "Waiting for tonight" que me he dejado los tobillos bailándola. Y de repente, te da por el hip hop, por casarte con el rey del mambo, por tener gemelos y para rematar, pretendes que la gente no se suicide después de ver tu actuación de año nuevo. Jenny, bonita, has conseguido que David Bisbal parezca un heredero directo de Givenchy, porque ese pelo de tronista de "Mujeres, canguras y viceversa" será lo más en Vallecas, pero llego yo a estar en Nueva York y te lanzo un ladrillo al moño. Y ya no voy a contar que el título de tu nuevo tema es una marca de zapatos para pijas, que a este paso Mi Pequeño Pony (Sarah Jessica Parker) es que va a parecer la reina del minimalismo conceptual.
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